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como son las fiestas
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me gustaria saber como son las fiestas que uds patrocinan, cuantos hombres cuantas mujeres, que se puede hacer en ellas, tal vez subir un video tomado desde el techo donde se pueda ver el desempeño sin revelar la identidad de los asistentes. gracias
 
Bienvenido Jairo
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No te puedes perder este jueves y sábado los próximos eventos de Casting y Burkakke, me alegra que te hayan gustado las crónicas pero ahora ven a los encuentros que están buenísimos... de pronto hasta te encuentras a la nena que mencionaste.
 
que buen relato este
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me gusto en serio, pintan bien las fiesticas estas .huy sera que esa mona de la crónica esta en los eventos que siguen? ..siempre las leo pero ya me dieron ganas de ir!!
 
Sexo a lo montañero
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Sexo a lo montañero

Por: Pornomotor

No tenía carriel ni ruana al hombro, pero si toda la actitud para estar con las paisitas primaverales. El escenario tampoco era de fonda antioqueña pero el barman tenía puesto el sombrero "arriero", así que me animé de entrada a pedirle un guarito pa" calentar la noche pues mijo. De hecho ya empezaba a calentar la presencia de tres chicas que habían traspasado el telón para ir a tomar algo al bar. Una de ellas era pecosita, chiquita y de una personalidad extrovertida por no decir arrolladora, esta "florecita" madrugaba a coquetearme mientras me empujaba el aguardiente en la barra y otra le hacía un baile sensual al tipo que se bebía una cerveza sentado en una silla del living.

La atmósfera olía a jardín de eterna primavera, a café, a aguardiente y obviamente a sexo. Era la noche para degustar las mejores arepas paisas, ya estaba "hambreado" y con mucha ropa por lo que me apresuré a pedir el vestier y a cambiarme. El recinto estaba a full, con algunas parejas, bastantes hombres y las nenas suficientes para armar la rumba. La jovialidad de las paisitas me recibió tan pronto entré al salón de fantasías: dos de ellas eran primas, Karola y Tatiana, y una tercera era bastante alegre y dicharachera. Su nombre era Silvana, tenía una pequeña cicatriz en el mentón y unos ojos cafés inquisidores, a veces se pasaba con el lenguaje pero se le abonaba su capacidad para ser el "alma de la fiesta". La conocí fugazmente en la rumba de aniversario y quedé sorprendido al verla de nuevo porque se puso más buena que arepa con hogao. En ese momento estaban jugueteando con uno de los clientes, Silvana me reconoció enseguida y se tiró encima a restregarme sus nalgas sobre mi miembro cubierto por la toalla. Pero de verdad me excité cuando Karola me llevó al sofá y comenzó a bailarme candentemente, era la más buena del trío y no dude en llevarla al cuarto oscuro. Allí en pleno acto descubrí que ella es una mezcla entre paisa y tolimense, lo mejor que tiene son sus labios gruesos y un cuerpazo que recorrí con mi lengua hasta que se despojó de su brasier negro y sus tangas para entregarse con ardor a mí. Silvana entró a los pocos segundos y le decía a su amiga: "ahora yo me les hago en la mitá para que me hagán un sanduis bien rico entre los dos". Karola se quedó debajo mío mientras Silvana me daba unas nalgadas hasta que se fue a integrar con otro grupito que tenía acción al otro lado de la cama doble. Me apresuré rápido a terminar la faena cuando dos tipos llegaron a nuestro lado, pero Karola se negó a tener acción con estos personajes hasta que no acabó conmigo como tenía que ser.

Después nos fuimos a tomar una ducha juntos y al instante ella regresó al cuarto oscuro cual gata insaciable mientras yo me quedaba en el salón principal observando el show de Valentina, una pelirroja simpatiquísima que se mueve como las diosas y que nos dejó boquiabiertos a todos con su perfomance. Los aplausos retumban en la habitación, sigue llegando gente a la fiesta y veo a una mona buenona que llega en compañia de una pareja. Este trío venía de darse un masaje colectivo en la habitación destinada a estos oficios, pero fue en este instante que detalle bien a esta belleza. Me voy al jacuzzi a "tertuliar" un rato con una pareja y un conocido de eventos atrás, pero no dejo de observar de reojo a la mona en cuestión. Más de media hora dura el relax de jacuzzi, tomo una ducha y vuelvo al exterior de las fantasías. La mona sigue ahí sentada, esta vez se está tomando un whisky sola en el borde de la cama y decido abordarla con un chiste malo de por medio para romper el hielo, ella se rie y me lanza una de esas miradas matadoras. Me dice que se llama María Fernanda, es de Armenia, tiene ojos claros, labios sensuales, arrechantes, un vestido negro apretado con un escote que deja ver unos senos perturbadores y unas piernotas con las que fantasié de inmediato con que me ahorcaba en ellas mientras la clavaba sin parar. Los rumores de los demás hombres pintaban a esta jamona como una hembra insaciable. !!Había que comprobarlo pués homé!!. Fue más breve de lo que pensaba, ella quería que la disfrutara en la sala de fantasías pero yo le sugerí el cuarto oscuro a lo que ella respondió afirmativamente. Allí no había cupo para un alma más en el catre, así que nos echamos en el piso. Nos metimos una gozada impresionante, morbosié sus nalgas y sus tetas con mis manos y lengua, luego previo sexo oral de ella hacia mi, procedí a clavarla. "Dale como a rata" empezó a susurrar y a jadear, más gente empezaba a llegar al cuarto y el aire se volvió más excitante que de costumbre, luego la puse en cuatro y repetió el "dale como a rata" hasta que me hizo venir ante la mirada de varios caballeros que se masturbaban mientras observaban el acto. Me levánte del piso extenuado y Maria Fernanda le daba la espalda al montón de varones que la querian poseer, ella se fue rumbo a la ducha y yo me fui para el bar.

En realidad pensaba en un masaje pero vaya sorpresa cuando aquél cuarto también se convirtió en el escenario del placer para dos parejitas que solo intimidaron entre ellas. Di un vistazo y me fijé que uno de los hombres era un veterano barbado, canoso, flaco, con la sonrisa a flor de piel, muy parecido a un profesor que tuve en el colegio, su mujer era una cincuentona bastante conservada. Con ellos coincidimos en el living departiendo un aguardiente y en la mesita del bar es que tengo un acercamiento con la pecosita extrovertida del principio, dijo llamarse Eliana, conversamos muy ligeramente y a los pocos minutos de detallarla caigo en cuenta que ella es una verdadera bomba sexual a la que vi participar una y otra vez con la clientela, tanto con hombres como con mujeres. Por eso al final de la noche la votaron como la paisita más ardiente de la velada. Dale como a rata II La salsa y el merengue le han subido la temperatura al cierre de la noche. La música se detiene porque se va a elegir a la paisa "hot" de la fiesta, la ganadora es el bomboncito de Eliana y el segundo puesto es para Valentina, la infartante pelirroja. Después de los aplausos y el baile, se viene la última andanada de sexo en el recinto. Karola y Tatiana parecían dos siamesas pegadas entre si en un "gang bang" en el que recibían atenciones de cuatro varones. Y recostada en una de las camas está Maria Fernanda sola y esperando acción otra vez, le digo que bailemos y ella dice que más bien tomemos algo, pero como el tiempo apremiaba le digo que vayamos a "curiosear" al cuarto oscuro. "Venga pues mamacita y nos comemos esos frijolitos" le escucho decir a un participante que está con una chica de pelo castaño, bajita y de ojos verdes, también al fondo escuchó las carcajadas inconfundibles de Silvana. Esta vez "Mafe" me lleva hasta la cama, logro colocar apenas media humanidad al lado de tanto cuerpo sudoroso, lo suficiente para que ella se me cuadre preciso para darme sexo oral, un hombre la coge por detrás y empieza a follarsela lentamente a lo que esta mona le dice: "!dame más duro!.. !no mi amor dale más fuerte!...!quiero que me hagan duro, si no podés entonces no hagás nada!. ..fueron frases que esta "arriera" del desenfreno lanzó ante los embates de un tipo que no la pudo complacer como ella quería.

Entonces llega a remplazarlo un gringo grande, calvo y de barba candado que durante la fiesta había participado activamente. El tipo la empezó a penetrar de forma salvaje a lo que la mona reaccionó al instante con un !!huuy, este si sabe como darme!! en un susurro que solo los más cercanos escuchamos. Me retiro de la acción para someter a otra chica que estaba recién ingresada al cuarto buscando cariño, me la tiré pensando en los gemidos de Mafe que para la temática de la rumba sonaban como a trova pura. La monita se pone la toalla encima tras culminar sus últimos embates sexuales en donde "le dieron como a rata" y se despide de los participantes que se encontraban en el pasillo luego de salir del cuarto oscuro. En el salón de fantasías ya queda poco público, solo dos parejas fornican al ritmo de música suave: una pareja de novios que llegó tarde y Tatiana con un hombre gordo que luego se quedó un rato hablando con ella y con Karola. El salón de masajes estaba clausurado con llave y en el bar los clientes departían unos guaros de despedida que caían como anillo al dedo para cerrar con broche de oro una rumba fenomenal. Faltaba nomás un borracho que trovara en homenaje a las paisas, esas divinidades que se encargaron de darle su sensual toque a una noche lujuriosa y divina. Tan especial que se volverá a repetir para confirmar una vez más que ellas son las flores más apetecidas de la eterna primavera.

 
Las agentes de la pasión
Cronicas



Por: Pornomotor

Era inevitable poner un pie en el hotel del encuentro  y no recordar aquella noticia de las mujeres policías que aparecieron desnudas en Internet y fueron separadas de sus cargos. Aunque el suceso no ocurrió en Colombia, mi inconciente sugiría que quizás me las podía encontrar en la sala de fantasías, con solo sus gorras y con unas esposas para someterme a toda clase de aberraciones. Para sorpresa lo primero que vi al llegar a la habitación fue a una nena disfrazada de reclusa o presidiaria que comenzaba a calentar la tarde con un show. Ella era trigueña, bajita, sin muchas tetas pero si con un culito bien parado, duró poco con el uniforme puesto y no se le volvió a ver con él durante la fiesta. En los sofás la gente departía y en las camas dobles, como es ya costumbre, dos parejas gozaban con un sexo compartido que no tardó en convertirse en un ardiente gang-bang en donde las dos mujeres polícias fueron rodeadas -vaya ironía- por todos los flancos de machos ansiosos por romper la ley al instante (es decir todos unos hampones totales). En pocas palabras, aún no había encendido las sirenas de mi pasión cuando el sexo empezaba a madrugar por el recinto. Las placas, las gorras, los chalecos y todos los fetiches pertenecientes a la autoridad estaban regados por el suelo, solo unas escasas chicas dejaban observar sus distintivos oficiales. Mejor así, !a mí más bien que me esposen o me encadenen en la pata de una cama! le dije a un tipo que se encontraba a mi lado como queriendo hacer un chiste y para romper el hielo entre los nuevos participantes que llegaban a la sala. En esas me escuchó la "presidiaria" y entonces me miró con ojos deseosos y sonrisa pícara: "mi amor, yo no seré policia pero soy bandida y podemos hacer muchas pilatunas juntos". Nos quedamos charlando un rato y luego de departir un par de rones nos fuimos para el cuarto oscuro. Allí nos acomodamos con varias parejitas que estaban dándole al "merequetengue" y al lado nos tocó una morena que resultó ser la amiga con la que mi bandida había llegado a la fiesta. Ahí  me enteré que Damaris se llamaba la morena y Marisol la bandida a la que procedí a someter con autoridad y mucho deseo, la clavé en cuatro en el borde de la cama y después la voltié de posición para acabar en ella con el tradicional "misionero" ante el excitante murmullo de Damaris quién simultáneamente también había llegado al clímax con su pareja y ahora se ponía a observarnos y a hacer comentarios jocosos- picantes para todos los presentes. Los gemidos y los susurros se conviertieron de un momento a otro en risas y "mamadera de gallo" gracias a tres nuevas chicas que llegaron al cuarto a buscar acción, pero que tuvieron que hacer maniobras propias del juego de "twister" para encontrar un espacio en la cama, asunto al que le sacaron humor, mostrando así una actitud muy bacana que lejos de molestarnos logró sacarnos una carcajada con Marisol. La recocha se había armado ya.

A la salida encontrámos al animador en el pasillo, estaba presentándoles a unos clientes las nuevas chicas que llegaban a participar del encuentro, mientras, el show del cuarto de fantasías era amenizado por una flaca color canela que estaba trajeada de militar a juzgar por su gorra camuflada. Marisol se fue a juntar con su amiga y yo me fui a observar las escenas sexuales de polícias y ladrones desde el jacuzzi. Bajo el cálido chorro sigo con atención como un hombre es amarrado de las manos no con esposas sino con la blusa de una polícia, queda boca arriba y expuesto a todo tipo de caricias, pellizcos y lenguetazos de parte de dos mujeres que lo acosan hasta que llegan más tipos a integrarse a la faena,ellos terminan sometiendo a las mujeres mientras el amarrado se libera para tirarse sin compasión a una pelinegra medio regordeta y con el cabello recogido. Al jacuzzi llegan dos mujeres y un hombre canoso y barbado con aire de filósofo para tener un poco de tertulia, la noche va entrando en calor y es hora de un masaje revitalizador preferiblemente  con "la profe" con quién ya habíamos coqueteado hace algún rato. En el trayecto a la sala de masajes conozco a Zulema, una chica alta y voluptuosa que está  vestida de ropa interior roja, ella me acompaña hasta el umbral de dicha habitación y dice que la busque cuando termine el masaje,  allí quedo a merced de "la profe" a la que le deben decir así por su dedicación al masaje sensual, donde da brillantes lecciones de como revitalizar mi cuello, mi espalda, mi cintura y más abajo.... por eso salgo con las sirenas encendidas, busco a Zulema y me la llevo al cuarto oscuro en donde la dejo al mando de la acción de principio a fin. Me hace sexo oral delicioso, luego recorre mi cuerpo con su lengua del ombligo a las tetillas y después se pone arriba para cabalgar salvajemente sobre mi miembro como avezada oficial de caballería, y yo, el caballo, termino agotado y rendido a sus encantadores pies.

En ese instante llegan Damaris y Marisol, Marisol se echa encima mio para sostener otro combate sexual de aquellos pero estoy terriblemente desvencijado luego de la faena con Zulema por lo que me quedo más bien en el papel de "voyeur", en la esquina del cuarto hay una pareja de esposos que durante la noche han estado solamente entre ellos. De casualidad salimos los tres juntos de la habitación y conversamos en el pasillo: me dicen que es primera vez que asisten a estos encuentros y que la han pasado muy bien. Nos dirigimos al salón de fantasías y allí saludan a Natalie, una peliroja muy atractiva y entradora que tiene puesta una tanguita camuflada y una sonrisa divina de dientes inmaculados. Nos quedamos todos viendo un show y a los pocos minutos Natalie y los esposos se retiran al sofá de la última esquina para formar un trío en donde las mujeres se entregan muy ardorosamente entre ellas, después de pasionales besos y caricias ellas se ponen en "69" mientras el tipo penetra a su mujer que es la que está encima de la otra que es Natalie. Otros participantes se juntan en la escena y es así como se forma el último y más caliente "gang bang" de la noche que ya ha entrado en sus horas finales. El reggaeton le da paso a la salsa y la rumba de policías y ladronas se arma en la improvisada pista en donde pocas parejas quedan. En el cuarto oscuro tres candentes policias le hacen una última "batida" sexual a dos hombres, a una le gusta mostrar su autoridad y coge a nalgadas al más joven de los dos mientras le ordena "que le dé y que le dé más duuuroo" a su amiga que se encuentra puesta en cuatro y quién lanza al terminar unos gemidos parecidos a los de una sirena de patrulla, lo cual me confirma que en esta fiesta muchas chicas si encendieron las luces de la pasión e incluso algunas hasta las fundieron. En el pasillo está un grupito conversando y ahí esta Marisol con la "profe".  !Mi amor la próxima fiesta nos vemos para seguir haciendo pilatunas bien ricas!, me susurró la "presidiaria" despidiéndose con un beso andeneado, casi que mordisqueado en mis labios. También me despido de la pareja de esposos y de Natalie ya que con ellos tuvimos empatía durante el evento y por eso había que compartir unos tragos de cierre.

De camino a la zona de vestier no puedo dejar de pensar en las dichosas agentes esas de la noticia que fueron suspendidas !si ellas supieran de lo que se perdieron esta noche!. Aquí encontrarían su lugar en el mundo y su razón de existir. También me quité una espinita que tenía clavada hace mucho tiempo, cuando en la despedida de soltero de un amigo no me pude comer a una "stripper" buenísima disfrazada de sexy policia por estar pasado de tragos. Y ahora tuve para mi no a una sino a varias agentes del desenfreno que impusieron su particular ley con orden, autoridad y frenesí sin límite. Con ellas sin problema alguno podría pagar cadena perpetua en esta cárcel de la concupiscencia. Por ahora me conformo con solo encontrarme a muchas de ellas en próximos encuentros y seguir cometiendo las pilatunas aquellas. 

 
Gracias Andrés
Cronicas
Me alegro que te hayan gustado las crónicas, así que ahora anímate y pues bienvenido a los encuentros. Este jueves es el de SEXY PAISAS y va a estar buenísimo. TE ESPERAMOS.
 
El Bisextenario
Cronicas

 

POR:  PORNOMOTOR

 

Con el fervor patrio intacto por la celebración nacional de días atrás, me fui para el encuentro del "Sexy Folclor" de Colsexy. Un bar swinger del norte es el lugar de la cita erótica que relataré brevemente para usted amigo que aún no se ha decidido a probar una experiencia distinta.

 


Son las seis de la tarde pasadas y la rumba comienza a vibrar en el corazón de la zona rosa, en medio del bullicio ubico un edificio discreto de dos pisos que pasa desapercibido ante los sitios de diversión que hay alrededor, confirmo que esa es la dirección, me adentro hacía una puerta de rejas negras abierta y subo unas escaleras que me dejan ante el comite de bienvenida o sea la organización de Colsexy en pleno: Gabriel que me ayuda con lo de la inscripción y la solicitud de mi ropero (una bolsa adaptada como locker, que te entregan con un número que escriben en una planilla para que dejes tus pertenencias durante el encuentro y que se reclama cuando ya quieras cambiarte e irte)., Oswaldo que es el encargado no solo de asuntos logísticos sino de la fotografía de las chicas y Wiliam que es el cerebro que hace funcionar como un relojito toda esta maquinaria del entretenimiento adulto y la cultura "swinger", que semana tras semana programa eventos inolvidables para la satisfacción de muchos que no se satisfacen con las cosas comunes sino que quieren más y mucho más. Una vez saludo y reclamo mi ropero me abren una puerta que comunica directamente con la barra del bar, un living con muebles y mesas en donde una pareja semidesnuda conversa y al fondo la pista de baile. Me lo imaginaba un poco más amplio por lo que vi en unas fotos de internet del lugar, aunque fue un detalle menor porque el ambiente estaba prendidísimo, sonaba música tropical y cumbia, el animador invitaba a la gente a reunirse en la pista y las parejas bailaban sensualmente. Me quedo un rato en la barra y saludo a una "bartender" nueva a la que le pido un poco de soda, a lo lejos veo unas niñas que hacen entre ellas un show lesbian, una de las especialidades de estas fiestas y que definitivamente le "abren el apetito" a más de uno. Ellas son de estatura mediana, estilizadas, están ataviadas con trajes de "cumbiamberas", con una flor en el pelo y una tiene pintada en el rostro una mini bandera tricolor, entonces me dirigo hacia la pista, a mano izquierda está la otra parte del bar, más muebles y más mesas y una zona que es adaptada como camerino para que los hombres se cambien, a pocos pasos una puerta que conduce al salón de fantasías y permanece abierta, está a media luz y al fondo está el escenario del placer grupal: un redondel acolchado en el que ya varios cuerpos ardientes retozan y fornican y que se convierte en el punto de atención frecuente para todos aquellos que quieren integrarse en los "gang-bang" que se forman, no importa si vienen a participar o solamente a mirar. Esa habitación tiene además del redondel una especie de mueble vertical sobre la parte derecha que se extiende sobre todo el cuarto y en donde por lo general los clientes reciben masajes, se echan a descansar por ratos, a charlar y obviamente a disfrutar del sexo.

 


" Que Viva Colombia", grita el animador en el centro de la pista en el momento que paso a la zona de vestier para hombres que esta limitada por una cortina. Adentro esta un poco oscuro pero me cambio con los reflejos de las luces, hay un par de tipos más cambiándose y entonces llega la masajista amiga que llega para ayudarme a conseguir unas sandalias y llevar el ropero hasta la recepción mientras atiendo una llamada a mi celular. Vuelve la masajista, apago mi celular y ahora si estoy solamente con mi toalla y mi par de sandalías, no necesito de nada más... Es hora de pasar a gozar del Bicentenario de Colsexy, que para nosotros es el Bisextenario, así literalmente toca decirlo porque en una de las mesas contiguas al salón de fantasías ya hay un cuarteto con dos nenas que se besan y tocan ardorosamente mientras son penetradas por otros dos hombres en el sofá. Me encuentro a los pocos metros con Karina, una niña muy linda, trigueña y delgada, de una mirada pícara y personalidad arrolladora que me seduce al instante de haberla conocido. Me dice que la espere en un sofa mientras va por un whisky y por el aceite de almendras para darnos un masaje mutuo, al rato vuelve con su coqueta sonrisa y nos metemos en un pequeño espacio limitado por un sofá con su mesa y una cortina, ahí comenzamos el masajito, seguimos con el jugueteo y terminamos con una faena rapidita pero exquisita ya que la privacidad no era mucha porque la cortina la abrían y la cerraban a cada segundo todos aquellos que querían integrarse a la acción con nosotros, pero Karina quería estar solo conmigo y nada más. Por eso le digo que si usted, amigo lector, viene a una de estas fiestas y de repente le coquetea una mujer que esta sola, no desaproveche la oportunidad y de inmediato respóndale y hagale lo que le tenga que hacer, pues aquí predominan las fantasías y los actos grupales, pero es muy delicioso echarse un polvo y que en lo mejor del cuento uno sienta que los demás espíen. Es como ser exhibicionista sin proponerselo y eso es muy excitante.
 

 

 Si se encendió la pista , se enceró la cama de fantasías.....
 

Antes que nada hay que decir que lo mejor de estos encuentros es que aquí todos somos iguales porque todos estamos en cueros y en la misma onda, aquí no se distingue el alto ejecutivo del universitario, una vez adentro de este ambiente ya no hay diferencias de clases, religiones,profesiones, personalidades y edades. Esto último lo digo porque mientras me tomaba un trago en la barra se acerca un, calculo yo, hombre octogenario (para seguir con un lenguaje homenaje al bicentenario) a beber algo con una sensual pelinegra. Cuando regreso a la pista a gozar de la rumba también observo al viejo muy atento a lo que pasa, no participa mucho de las "montoneras " sexuales y de los bailes pero tiene una actitud muy generosa a "compartir" individualmente con las mujeres de la fiesta. Al rato llega también una pareja de veteranos, supongo que son casados, me quedo con la inquietud pero no con la curiosidad de verlos interactuar con los otros participantes, entonces se sientan en una mesa alrededor y me hago al lado de ellos porque la temperatura comienza a subir aún más. Los cuerpos se mueven al ritmo del "restregón", el animador se contagia de la locura creciente y se atreve a pedirle a los participantes cosas más audaces, entonces los sombreros "voltiaos", los brasieres y las tangas caen al piso, las parejas se amacizan con fervor y hay sexo en la pista. Otras se mantienen en pie bailando pero no demoran en caer en la tentación de entregarse al placer grupal en el escenario. Como las horas pasan y la fiesta va entrando en su etapa final, me encamino hacía la sala de fantasías. En todo el marco de la puerta aprecio una  candente postal: hay como siete u ocho tipos dandole un masaje a una mujer en el redondel principal, ella esta boca abajo y esta rodeada por todos los flancos, cubierta por aceite hasta el cuello y en cada centímetro de su bronceada piel. Me acerco y en ese instante empieza a ser penetrada por un tipo gordo de bigote en el tradicional estilo "misionero", dos tipos a los costados de ella le chupan los senos, la acarician y la masturban, luego la levantan, el bigotón le cede el honor a otro colega para que la "poseya" pero esta vez  "en cuatro", al estilo del "perrito", otro se le pone por debajo para chuparle el clítoris y otros juguetean con sus tetas, su cuello y su pelo sin dejar atrás la embadurnada con aceite, la mujer esta totalmente lubricada de pies a cabeza y comienza a masturbar con cada mano y a intervalos a los dos tipos que tiene a sus costados mientras gime e invita a su verdugo a darle más, más y máaas...

Todo el que llega a la habitación no puede aguantar las ganas de mirar hacía el redondel adonde llegan dos niñas más a reforzar el acto y así formar un exquisito "gang-bang", de esos que se ven cada tanto en estos encuentros y a los que cualquiera puede unirse ya sea para intervenir o para mirar bien de cerca, algo recomendable para los que vienen por primera vez o a los que desean reactivar su imaginación para seguir dándole rienda suelta a sus fantasías. Una vez pasada la faena espero que la protagonista recupere fuerzas para que me de un masaje, la acompaño a tomar algo a la barra y de regreso quedamos solos, empieza a restregarme el aceite por la espalda y darme mordiscos en el pecho y cuando el rato empezaba a tornarse "hot" llega un tipo calvete que la llama por el alías de "La capitana" lo que inmediatamente me llevó a asociarla con Policarpa Salavarrieta, no solo por su atuendo de falda larga parecido a los de esa época, sino por su pelo rizado y recogido aunque después me dijo que la llamara Sara. Sara...varrieta procedí a mamarle gallo mientras coqueteábamos y seguíamos con el masaje, pero lo que pasaba era que el calvete se la quería "tirar" ya, lo que incomodó a Sara un poco porque el tipo se estaba rebasando un poco con el lenguaje sin proponerse ser grosero, así que no hubo más remedio que hacer un trío en el que preferí yo someterla después (una vez el calvete se retirara del redondel y una vez me quitara un poco el aceite del que quede untado hasta en las bolas). Me incorporé a buscar unas toallitas húmedas y salí rumbo a la pista, al extremo de la habitación la pareja de "maduritos" fornicaba mientras un muchacho de barbita candado insinuaba a terciar en la acción, a unos pocos metros había un hombre echado boca arriba que descansaba las copas de más que se había embuchado. Afuera en la pista todavía había parejas tirando, otros lo hacían en las zonas oscuras y en los sofás, en las mesas contiguas a la barra más bien departían y conversaban, otros ya se empezaban a marchar. Aprovecho el último cuarto de hora para tomarme algo y entrar en acción con Valery, una pelirroja de ojos negros con la que había coqueteado en toda la noche pero solo hasta ahora tuve la posibilidad para llevarmela a una zona oscura (por fin desocupada) en donde solo quedaban vasos vacíos y ceniceros llenos. Fue mi última batalla cuerpo a cuerpo y uno de los últimos "gritos libertadores" que se escucharon en el club. Hombres, mujeres y parejas compartieron una velada maravillosa en donde gozaron, bailaron y pecaron de lo lindo. Si señores, acaba de clausurarse el "Bisextenario" de Colsexy, la rumba del mes y una de las mejores que se hayan realizado este año. Si usted amigo aún se mantiene leyendo estas líneas y está motivado, entonces no dude en venir a estas fiestas que ya han cumplido cinco años de vida complaciendo el buen gusto de la cultura "swinger" de la capital y que ya cuenta con amplio reconocimiento a nivel nacional.    

 
EL CUMPLEAÑOS DE UN PAÍS Y MI RENACER EN UN MUNDO SWINGER
Cronicas

por: Galan

Siendo un buen patriota, me disponía a celebrar el tan añorado bicentenario de
la mejor manera posible. Empiezo entonces a buscar en un sin numero de
páginas de Internet que eventos especiales se realizarán en la ciudad para
celebrar el gran acontecimiento y en medio de planes de rumba en bares finos
y fiestas salvajes en las mejores zonas de la ciudad, me encontré de repente
un encuentro fuera de serie: “El sexyfolclor colombiano” patrocinado por
colsexy. Me invadió súbitamente la curiosidad por ver de qué se trataba dicho
evento, así que ingresé a la página y, al leer lo que ella contenía, supe que
había encontrado lo que estaba buscando.


Al llegar a aquel lugar que había sido decorado para encender los sentidos y
hacer fluir el erotismo, los nervios, junto con el miedo al enfrentar lo nuevo,
invadió todo mi ser. ¿Cómo se realizará el encuentro? ¿Qué debo hacer?
¿Cómo debo comportarme? Un sinfín de preguntas invadía mi mente hasta que
una hermosa chica de piel canela y de cabello y ojos negros como la noche,
hizo que todos mis pensamientos cesaran al esbozar de sus sensuales labios
rojos carmesí la palabra “hola”.


Aquella mujer de mirada fija y piel canela se dispuso a escoltarme hasta el
vestier donde tenía que vestirme, o mejor dicho desvestirme, para disfrutar del
evento. La chica de piel canela abrió la puerta del bar invitándome a pasar… ya
no había vuelta atrás. Al caminar hacía aquel templo del placer traté de
disimular mi inseguridad, pero mi falta de experiencia simplemente se notaba
por encima de la ropa. Había llegado un poco temprano así que cuando ingresé
en aquel bar, me encontré con muchas chicas esperando ansiosas para la
apertura del evento y, al verme, esbozaron una sonrisa. A lo lejos pude ver que
intercambiaron comentarios entre ellas mientras sus miradas se concentraban
en mí. ¿Qué tendrán en mente? Mis ojos se encontraron con los de una chica
de piel canela y cabellos rizado, su mirada penetro tan profunda e
intensamente en mi ser, como una bala y me hizo caer en un trance profundo
del cual me desperté al ser llamado por la chica que me escoltaba. El
movimiento brusco de mi cabeza al salir de aquel breve estado de hipnosis fue
suficiente para resaltar mi inexperiencia en estos eventos, pues hizo que me
sonrojara como un jitomate. Las chicas al verme no pudieron contener una
tierna risita.


Al llegar al vestier, la chica que me acompañaba me invitó a deshacerme de
mis ropas y a cubrirme solo con una delgada y pequeña toalla. Mi expresión de
sorpresa fue tan notable que la chica esbozó una sonrisa burlona -no ha de ver
muchos novatos muy a menudo- pensé. Le pregunté si podía conservar mi
camisa y al oír esto aquella chica de cabello liso y piel canela empezó a
mirarme como el águila a su presa, se mordió levemente el labio inferior y
empezó a acercarse lentamente hacía mí. Debido a un acto involuntario, me
incline un poco hacía atrás y, aprovechando mi posición indefensa, la chica del
vestier se abalanza hacía apoyando suavemente su mano sobre mi pecho. Su
mirada me invadía cada vez más y más hasta el punto en que pude sentir su
aroma e incluso, oír su respiración. Ella acercó sus labios hacía mi oreja y con
su voz sensual y lenta me dice: “Podrías conservarla, pero no te lo recomiendo
porque….mmm…se te puede perder”. Se volteó y alejo más rápido que como
llegó no sin antes regalarme una sonrisita. El evento iba a empezar…

 

HACE 200 AÑOS MIS ANCESTROS LUCHARON POR LA LIBERTAD Y HOY
YO ME DISPONGO A CAER BAJO EL YUGO DE LA LUJURIA


Salí del vestier para disponerme a cumplir con mi deber patriótico. Todas las
chicas estaban riendo en un sofá que se encontraba contra la pared, no quise
incomodarlas así que me senté tranquilamente en otro sofá que se encontraba
al frente, lo que no sabía era que las conquistadoras no me iban a dejar
“tranquilo” por mucho tiempo. Las chicas me miraban sonrientes y me picaban
el ojo mientras yo me encontraba en la otra dirección temblando de los nervios.
Entonces una mujer de tez morena me hace señas con las manos indicando
que me acercara. Sin vacilar avance despacio hacía donde ellas estaban y
enseguida me abrieron un espacio. Apenas me senté, la chica que me llamó,
que se encontraba a mi diestra, estiró sus piernas posándolas sobre las mías y
la chica que se encontraba a mi izquierda, blanca como la leche, con labios de
un tono rojo fuego, de cabellera abundante y pecho frondoso poso sus caderas
sobre mi. Ciertamente, todo indicaba que no me dejarían salir así que me rendí
y me sublimé ante sus encantos.

Después de una breve presentación, la chica a mi diestra confesó que era
caleña, mientras la otra mujer, blanca como la luna, me comentó que era rolita.
Satisfechas por la charla, la rolita empezó a acariciarme el pecho mientras que
la caleña empezaba a recorrer mi abdomen con la punta de sus dedos. La rolita
notó mi sensibilidad y mi excitación a través de mi sonrisa y empezó entonces
a apretarme suavemente las tetillas. Eso le divertía pues esbozó una gran
sonrisa y, después de una mirada maliciosa, empezó a jalarlas fuertemente. La
caleña, por su parte, empezó a acariciarme la entrepierna y a sobarme la parte
inferior del miembro muy suavemente con sus pómulos mientras que con sus
labios empezó a lamerme la oreja y morderla suavemente. No había pasado
una hora desde que llegué y mi geografía ya había sido conquistada por estas
guerreras de la lujuria.


El ambiente se empezó a calentar y al verme en la situación que me
encontraba la chica que me escoltó al vestier muy amablemente me tendió un
preservativo. Al ver mi mirada exaltada y sorprendida por el rumbo que estaba
tomando la tarde, las chicas rieron y la rolita le dio una señal como de
aprobación a la caleña, la hora había llegado…La vallecaucana me lleva
entonces al cuarto de fantasía donde muchas parejas estaban en medio de los
suyo. A los lejos pude apreciar a la profesora de baile gimiendo, sus gritos
llegaban hasta la pista de baile. A mi derecha empezaba un gangbang con una
chica que movía sus caderas libremente y se entregaba a las manos de los
hombres, la oí decir que quería que su “amorcito” se uniese a aquel derroche
de placer y la caleña me explicó que se refería a su novia. El calor invadía la
sala así como los gritos de placer. El rose de cuerpos hacía difícil saber donde
empezaba uno y se terminaba otro. Ciertamente presenciar una orgía a dos
metros de distancia en vivo es mucho más excitante, divertido y curioso que
hacerlo a través de una cinta pornográfica.


Le declaré a la caleña mis nervios en formar parte de aquella orgia intensa así
que amablemente se dispuso a sacarme de allí y a presentarme una costeña
que estaba sola en la barra. La caleña me dejo a merced de la costeñita y se
fue a disfrutar de los placeres carnales de aquella habitación; no iba a perderse
de la diversión. La costeñita me miró de arriba abajo y me posó su vista
fijamente a mis ojos, se acerco y me dijo: “Me gustas mi flaquito. Lo digo en
serio”. Notó mi nerviosismo e hizo que me bebiera un Whisky doble mientras
agarraba mi miembro por encima de la toalla como para chequearlo. Después
de recorrerlo e inspeccionarlo con su tacto, encontró el tope del glande y se
dispuso a acariciarme el agujero del mismo con el pómulo del dedo pulgar
girándolo y presionándolo fuertemente mientras apretaba más y más el cuerpo
esponjoso. Era como si marcara su territorio y tratara de dominar aquel
musculo salvaje por naturaleza que siempre estaba dispuesto para el amor y el
placer. La chica empezó a moverlo de arriba abajo apretándolo por completo,
después de una breve pausa dispuso su pulgar y su dedo índice en forma de
aro alzando los otros tres y recubrió la parte baja del glande dejando la piel en
el cuerpo esponjoso y súbitamente empezó a apretarlo y a moverlo de un lado
para otro como si quisiera arrancarlo. No pude contener tragar saliva
fuertemente así que la costeñita me soltó se dio la vuelta y con sus caderas me
llevó hasta la pared y, poniendo mi parte mas sensible entre sus nalgas,
empezó a menearse al ritmo de la música reggaetón aplastándome contra su
cuerpo y el muro. Se detuvo un momento para tomar mi mano izquierda y darle
lecciones de geografía. Entonces pude recorrer, por encima de su ropa, sus
vasta montañas, así pude entretenerme acariciando sus senos, apretándolos
suavemente y jalando sus tetillas. EL alcohol empezó a subirme a la cabeza,
con mi mamo derecha la incline hacía mi para confesarle que quería estar en
un lugar mas intimo con ella, solo los dos, pues no me atrevía a participar en el
cuarto de fantasía sin antes haber calentado.


Me encontré entonces en un cuarto con muy poca luz solo con mi costeñita de
piel canela y cabellos rizados. Ella me empujo con su mano derecha
bruscamente y empezó a hacerme un baile sensual al son de la música
reggaetón. Movía sus grandes caderas con ritmo y se quito el sostén. Yo
estaba boquiabierto sentando en aquel sofá. Ella acerco sus senos y los puso
en mi cara de tal forma que mi nariz quedó en medio de sus pechos y, sin
previo aviso, empezó a moverlos fuertemente de un lado a otro. Empecé a
lamerlos pero ella pero ella me agarro de mis cabellos obligándome a mirar.
“Chico, usted me gusta mucho”. Dijo mientras me daba una mirada pícara y
mostraba una sonrisa maliciosa. Soltó mis cabellos y empezó entonces a
acariciarse las caderas con ambas manos. Se acariciaba la entrepierna y sus
muslos y súbitamente se dio la vuelta para mostrarme como se desabrochaba
la falda y dejarla cae al piso sin darle la menor importancia. Se puso frente a mi
otra vez poniéndome su entrepierna entre mis ojos, ahora solo la cubría sus
cucos. Me tomo de la cabeza otra vez y la acerco hacía su punto más sensible
y me ordeno con un tono agresivo “huélela, mi flaco…” Obedientemente acaté
la orden y enseguida oí un gemido sordo y profundo un Aaahhh tan intenso que
me hizo olvidar la música de fondo y los gemidos de la profesora que provenían
del cuarto de fantasía. Era como si por un segundo, todo el mundo hubiese
permanecido en un silencio ensordecedor. La costeñita entonces se inclina y
desabrocha mi toalla. Con su mano derecha agarra el pene desde el tronco
dejando expuesto por completo el glande como para inspeccionarlo de nuevo.
Empezó a besarme el cuello, iba bajaba sus labios y con una mordida suave
empezó a comerse mis tetillas. Sentí un movimiento en el glande que bajaba
suavemente por todo el miembro y cuando hubo terminado me di cuenta que
tenía el preservativo puesto.


Me quede unos segundos contemplando la escena sorprendido por la habilidad
de aquella chica y de repente ella toma mis manos indicándome que la
acariciara. Inicie la exploración por sus caderas, mi mano izquierda subía por
sus curvas de guitarra hasta alcanzar sus pechos grandes y duros. Los apreté
fuertemente viendo como la costeña, esa chica de piel canela y cabellos
rizados, cerraba los ojos e inclinaba su cabeza hacía atrás como dejándose
llevar por sus pensamientos y fantasías lujuriosas. Entre tanto mi mano
derecha bajaba hacia los muslos solo para subir un poco otra vez hasta
alcanzar su entre pierna, ese punto tan sensible y mágico en las mujeres que
nos lleva a sentir los placeres mas intensos, esa parte mágica que nos lleva
hasta el cielo y por la que todos los hombres nos esmeramos en conocer y
hasta admirar. Con la punta de los dedos empecé a acariciar sus labios y
girándolos suavemente me iba adentrando en su bosque. Sí, mas y mas fuerte,
más y más rápido hasta alcanzar su clítoris y ubicarlo entre los pómulos de mis
dedos índice y medio, aprentándolo repetidamente, jugando con él, ingresando
en ella cada vez mas profundo. La costeña entonces no pudo contener otro
“ahhhh” tan intenso como el anterior y se sentó sobré mí, dejando caer todo su
peso sobre mi cuerpo, me mordió el cuello. Abrumado por el breve y penetrante
dolor, la chica hizo que retrocediera mis manos y ubico su vagina por encima
de mi glande, acarició sus labios vaginales con éste llevándolo poco a poco
hacía su centro para finalmente ingresarlo en ella completamente en una sola
bajada tan rápida, que me hizo sacar un gemido de lo profundo de mi cuerpo
abriendo por completo mi boca y, aprovechando esta situación, la chica
súbitamente muerde mis labios inferiores. La costeñita empezó a cabalgar mi
cuerpo al ritmo de la música reggaetón, la conquistadora empezó a
sublevarme. Le acaricié las nalgas y su espalda pero ella con sus garras
reafirmaba su autoridad y soberanía sobre mí arañándome suavemente mi
espalda. Sentía que su aroma se pegaba a mi cuerpo e invadía su ser. Placer,
sudor y cansancio es el resultado de dejarnos llevar por los placeres del
cuerpo, así debe ser.


Experimentamos varias posiciones pero ella siempre mantuvo un poder total
sobre mí, quisiera estar sometido así para siempre… No sé como termine
bocarriba en el sofá teniendo su cuerpo encima, pero entonces ella acercó sus
labios a mi oreja para empezar a dar gemidos intensos y repetitivos de placer.
Paro la cabalgadura un momento y me dijo que se había venido. Sin poder
creerlo esbocé una sonrisa burlona y le lancé una mirada de asombro ¿Qué?
¿Yo? ¿Un joven inexperto? ¡No puede ser! Ella se levanto un poco por encima
de mi cuerpo libreando el miembro, tomo mi mano derecha y la llevo a través
de su muslo derecho hasta la parte baja de su cueva para comprobar su
estado. Cuando me soltó la mano mis dedos estaban bañados en salsa de
amor, no había porque dudar. Nos sentamos entonces a nuestras anchas para
descansar un momento. La costeñita se posa a mi derecha y deja reposar su
cabeza sobre mi hombro, pasa su mano izquierda por encima de mi cabeza y
empieza a recorrer mi pecho con la derecha, bajando poco a poco, acarició mis
tetillas pero no se quedó allí por mucho tiempo sino que siguió bajando hacía
mi miembro desnudo cubierto por aquel preservativo. “Ahora te toca a ti” Me
dijo mientras empezaba a estimularme suave y después más rápido. Quería
decirle que me diera un minuto para reposar, pero simplemente me había
dejado sin aliento no podía contenerme, ya no era dueño de mi cuerpo, ella ya
lo había reclamado como suyo. De repente entra la profesora con dos hombres
dispuestos a complacerla, se ubicaron en otro sofá y sin pedir permiso, la
profesora empezó a recorrer con su boca el pene de uno de ellos mientras el
segundo le acariciaba sus caderas y sus nalgas. La estimulaba. Me surgió la
duda si debíamos dejar a aquel trío proseguir con lo que habían iniciado, pero
mis pensamientos cesaron cuando la chica de cabellos rizados me susurra, “El
final perfecto para lo que acabamos de hacer: mirar un espectáculo en primera
fila”. En ningún momento detuvo su movimiento continuo con su mano derecha.
Obviamente no iba a descansar hasta reclamar el tan añorado tesoro que se
encontraba dentro de mí. La ayuda visual llego en el mejor momento.

EL FINAL DE UNA TARDE MUY LARGA. CUMPLIENDO LA FANTASIA TAN
AÑORADA: 2 VS ME.


Allí estaba yo en toalla y con la costeñita. EL DJ empezó entonces a colocar
música muy alegre y bailable así que decidimos descansar los ánimos un poco
y bailar, sin embargo; el animador tenía otra idea en mente y empezó a animar
a las parejas a hacer concursos sexuales en plena pista de baile. Parejas y
tríos se dejaban llevar por la música y cayeron en un río de placer sin fin que se
extendía al mar de los más intensos clímax. El espejo daba mucho que dar a la
imaginación, los gritos de placer invadían todo el lugar, el calor se sentía en el
aire y la música hacía que las mujeres moviesen su cuerpo de tal forma que
encendieran los sentidos de los hombres. Lo que allí se vivía era un paraíso
sexual.


Pese a mi falta de experiencia en estos eventos le declaré a la costeña mis
deseos de tener la oportunidad de poseer dos mujeres para mí. Ella sonrió y
alegó que aquella era una fantasía muy común en los hombres, pero que sería
todo un placer para ella. Nos sentamos al frente del cuarto de fantasía en el
cual no había participado activamente todavía y notamos que había una chica
de piel blanca y risos dorados cual carmín caminando totalmente desnuda
buscando algo de diversión. Estaba sola mirando por todos los rincones del bar
buscando a alguien con quien entretenerse. La costeñita se sentó sobre mis
piernas y me pregunto si aquella despampanante rubia santandereana era de
mi gusto, a lo cual respondí con un “sí” cantado sin pensarlo dos veces. La
costeña la llamo y yo extendí mi mano para que se acomodara a nuestro lado,
al hacerlo, ella extendió su brazo por encima de mi cuello y me saludo con un
agradable “hola nene” que me hizo esbozar una sonrisa. Estábamos en medio
de una agradable presentación hasta que la costeñita nos interrumpió para
súbitamente comentarle a la santandereana mi deseo en un tono algo celoso.
La santandereana se quedo mirándome fijamente a los ojos y con una sonrisa
maliciosa me dijo “cumplirte esa fantasía suena muy rico. Será todo un placer.
Vamos al cuarto de fantasía, esta vacio”.


Al llegar al cuarto de fantasía este ya no estaba vacio. La profesora estaba allí
a punto de empezar una orgía con otros dos hombres. La santandereana me
confesó que ella solo les dictaba las clases de baile, pero que le fascinaba el
ambiente swinger. Subimos entonces en los aposentos del cuarto de fantasía,
la música de la pista de baile se mezclaba con los gritos de placer de la
profesora provenientes del otro extremo de la habitación y las chicas
empezaron a bailar conmigo sobre esa gran cama. Unas personas entraron a
complacer su vista viéndome con las dos chicas. Por un momento pensé que el
ser visto podría afectar mi concentración y desempeño pero la santandereana
no me dejo que incumpliera con mi responsabilidad y poso sus nalgas en mi
miembro para recordarle quien es la que mandaba. La costeñita por su parte se
divertía rasguñándome la espalda manoseándome las nalgas y las piernas. La
santandereana tomo mi mano derecha para acariciar con ella su punto mas
sensible, al ver esto, la costeña tomo mi otra mano y la paso por sus pechos.
Ciertamente, no permitiría que la santandereana la opacase.


Me acostaron boca arriba en aquella gran cama y la santandereana le hizo
señas a la costeña para que la dejara empezar. Por su parte la costeña se
sentó en mi pecho con la mirada el frente, tomo mis manos y empezó a
recorrerlas por su cuerpo mientras la santandereana me colocaba el
preservativo y empezaba a lamerme mi montículo de amor. La costeñita poso
sus pechos sobre mis labios esperando a que los chupara y ubicó mi mano
izquierda en su vagina, ella sabía que hacer. La santandereana pasaba su
lengua suavemente por el glande sonriendo y riendo al unísono. Colocaron una
canción de reggaetón bien movida y la santandereana empezó a cabalgarme
fuertemente y empezaba a posar sus manos sobre la cadera de la costeña
buscando sus senos. Nunca había imaginado escena tan celestial en mi vida,
viendo cuatro bustos desnudos moviéndose al son de la música. La costeña,
dejándose llevar por las caricias de cuatro manos acariciando sus pechos,
exaltó un suspiro de placer que silenció por un segundo los de la profesora
cuando la santandereana empezó a gemirle suavemente en la oreja….

Así pues disfruté de una gran tarde gracias a Colsexy y a sus grandiosos
eventos. Ya era tarde, estaba cansado y las chicas me acompañaron a
reclamar la ropa. La nena que en un principio me había escoltado hacía el
vestier me extendió la llave para acceder a la bolsa que contenía mi ropa y, con
una sonrisa de burla, me pregunto: “¿Ves por qué no es recomendable llevar
alguna prenda?...” Respondí a su pregunta con una sonrisa de oreja a oreja y
asintiendo levemente con mi cabeza. Me despedí de las chicas e incluso de la
rolita y la caleña que tan amablemente me habían recibido. Ellas me desearon
lo mejor y me recomendaron que regresara pronto. Indudablemente, espero
poder participar en otro de los eventos de Colsexy.


Gracias!!!

 
Buen Relato
Cronicas
Que buena seccion de cronicas, me gusto, ojala que la publicacion sea por cada evento y que venga acompañada de fotos de las chicas que mencionan. Gracias men
 
En las garras de la lujuria
Cronicas


Por: PORNOMOTOR

De entrada al encuentro erótico de las sexy-gatitas ya me podía ir sintiendo afortunado. En la habitación que me asignaron para cambiarme le estaban haciendo el estudio fotográfico a una jovencita pelinegra, flaquita, de cejas bien pronunciadas y un aire inocente. En su piel fresca ya tenía marcada unas rayas de pintura a la altura del mentón, que se repetían en su espalda y que se acentuaban con sus finos rasgos en la cara dándole un excitante aire gatuno. Era la primera gatita que se me cruzaba en la fiesta, solo pudimos sostener un juego de miradas mientras ella posaba para la cámara y yo en un extremo del cuarto me desvestía lentamente morboseándola por interválos. Después se agachó y se puso en cuatro sobre la alfombra como ofreciéndole su trasero al lente de la cámara, una imagen que se me quedó grabada en la mente una vez salía de la habitación para adentrarme hacía el mundo de las fieras y las minínas.

Es temprano todavía y más chicas llegarán después, al menos eso fue lo que percibí una vez ingresado al salón de fantasías en donde una jauría de cazadores solitarios buscaban felinas hasta debajo de las piedras. El desequilibrio era palpable, las mujeres se contaban con los dedos de la mano, los felinos eran los hombres que se arrojaban sobre cualquier presa femenina que estuviera algún instante en plan de desparche. Una ratoncita sexy que charlaba con un hombre en el sofá me dio la bienvenida, ella tenía pintados en la cara unos mostachines de gato pero tenía puestas unas orejas de ratón, es decir que esto se volvió un encuentro de "gatitas y ratoncitas" pensé mientras observaba el panorama: una "tigresita" era sometida en la cama por tres cazadores que la despresaban por partes: ella estaba en cuatro siendo penetrada por uno, mientras otro le lamía los senos y la acariciaba y otro tercero se acomodaba debajo haciéndole sexo oral. Una pareja miraba la acción desde un sofá, el tipo le decía a su acompañante que si se le medía o no a pintarse o a disfrazarse para la ocasión pero la respuesta fue negativa, entonces más bien se toqueteaban entre ellos hasta que a los veinte minutos se fueron para el cuarto oscuro (esa parejita se encarga de abrir la acción en ese cuarto que al momento de mi llegada estaba abandonado). Me paro a buscar un trago y a la salida puedo charlar más intimamente con Sharon, la ratoncita costeña que ya conocía de fiestas atrás y que habia tenido que lidiar sendas batallas amatorias mientras llegaban la demás mujeres. En ese rato llega Marión, la gatita aquella del estudio fotográfico que me había hinoptizado hace un par de horas, estaba integrada a un grupo de viejos clientes y si bien no participaba se la notaba alegre departiendo con ellos. A Sharon la dejé esperando un rato afuera mientras me mandaba hacer un masaje estimulante con aceite de almendras, un masaje de esos que yo no se que tendrán en su composición pero se lo dejan a uno como un riel o como para partir panela....¿o será más bien la buena mano de la masajista?, el caso es que vaya si me estimuló aquél "relajamiento corporal".

Entonces salgo del cuarto de masajes ya revitalizado pero no veo a Sharon, voy para el cuarto oscuro y no me sorprende que ella ya tenga acción con dos tipos, otros dos observan la escena mientras se masturban, al lado hay otra pareja que goza de lo lindo y al rato se forma un "gang bang" que miro con detenimiento a ver si encuentro por ahi un campito libre para unirme a participar, pero me encamino más bien al salón de fantasías. El animador en algunas ocasiones había bajado las luces como queriendo hacer cuarto oscuro para incitar el erotismo entre los presentes pero en este instante está como casi siempre: a media luz. Las horas siguen pasando, es tiempo de un relax en el jacuzzi, ahí conozco a Renata que está sola y de espaldas al chorro "masajeador", tiene los ojos entrecerrados pero los abre como saliendo de un trance en el momento en que la saludo, me acomodo al frente suyo, hablamos de cosas varias, reimos, bromeamos, mirada va y mirada viene, intercambio de masajitos breves y de pronto nuestras manos y nuestras lenguas empiezan a juguetear y amenazan con salirse de control, en ese rato llega gente a hacernos compañia y entonces nos vamos para el cuarto oscuro. En el pasillo que comunica ambas habitaciones ella se detiene un poco preocupada, asoma su cabeza por el telón para ver si observa a las dos amigas con las que llegó y me parece curioso porque no hay que ser adivino para saber en que plan deben andar, entramos al cuarto y se cohibe un poco al ver que otros tipos la devoran con la mirada. Es que ella no es felina, si lo son los tigres hambrientos que no la han podido cazar porque Renata es una presa dificil, dice que está solo con los hombres que le gustan, poco le llama la atención estar con más de dos tipos y no le gusta tener sexo con mujeres. Por eso me sugiere que vayamos al baño y lo hagamos en la ducha, al fin y al cabo en este cuarto todos estan ocupados y no nos van a molestar, ella cierra con llave y deja entrever una sonrisa maliciosa como si fuese una niña que acaba de hacer una pilatuna, se despoja de su toalla y contemplo unas tetas paraditas, no muy grandes pero que se ven armoniosas con su cintura de avispa y sus nalgas torneadas, un conjunto que no logré apreciar muy bien cuando estabamos en el jacuzzi, este "baño" que nos echamos no fue muy cómodo que digamos porque la única posición en la que podíamos estar era de pie, ella con sus manos hacía adelante apoyada en la pared por la que recorría el agua tibia que rebotaba en nuestros cuerpos y yo sometiéndola por detrás mientras le cogía el pelo salvajemente con una mano y la acariciaba con la otra, no nos podíamos mover mucho lo que no me permitió besarle el cuello y la espalda que era lo que ansiaba. No fue muy duradera pero si fue una faena excitante.  Terminamos, nos enjabonamos y salimos afuera, un tipo estaba esperando que le abriéramos la puerta y una pareja nos sonrió a ambos, el cuarto ya no estaba tan lleno y en la camadoble varios cazadores caián ante las garras de Ximena y Adelita, dos verdaderas tigresas del sexo, ellas dos son historia aparte...

Las devoradoras de hombres

Ximena y Adelita, son dos auténticas fieras que esta noche fueron como uña y mugre, parecen ser las hermanas maravilla de la lujuria, siempre andaban participando activamente y no exagero si digo que estuvieron con todos los hombres de la fiesta. Son pelinegras, menuditas y tienen un magnetismo sexual impresionante. Adelita es más delgada, tiene un cuerpo espectacular y carita de ángel con alma de diabla, una mirada traviesa y penetrante, Ximena es más bien voluptuosa y de labios carnosos, tiene unos teteros enormes y no es tan coqueta como Adelita, lo que si las identifica a pleno es su fogosidad y la complicidad que tienen cuando coinciden en las fusiones amatorias, también se miran, se tocan, se dan piquitos y ofrecen así exquisitos instantes lésbicos, satisfacen a todos porque se entregan en el sexo como si cada polvo que se echaran fuera el último de sus vidas y gimen, se estremecen, deliran y hacen delirar. Ellas pasan a ser las cazadoras y muchos hombres se rinden ante ellas como mansos gatitos. Y si no están en acción entonces bailan, comparten y departen un trago con los clientes. No les vi disfraces ni pintura con motivos de felinas en sus pieles pero la actitud de leonas en celo la conservan ciento por ciento.

Gatubela y el zarpazo final

La noche de gatitas, felinas y ratoncitas calientes entrá en su última etapa, el animador anuncia el esperado número de clausura, nada menos que la antagonista de Batman y una de las chicas más sexys de la ficción: Gatubela. Esta Gatubela no es tan estilizada como Halle Berry en el filme de hace algunos años o las que se aprecian en los comics, pero si deja evidenciar unos lindos ojos cafés y una boca sensual bajo ese traje de cuero. Pasa por sobre todos nosotros con una especie de látigo y se va despojando de cada prenda sin quitarse el antifaz, que luego se despoja exclusivamente en el cuarto oscuro en donde complace las fantasías de todos aquellos gomosos de Batman que se sintieron el hombre murciélago por una noche combatiendo a su más ardiente rival. Suenan los aplausos, la música electro-dance le da paso al merengue y el reggaeton, quedan pocas parejas en la sala de fantasías, algunos rumberos ya se han empezado a marchar y en el cuarto oscuro se escuchan los últimos maullidos y gruñidos de las candentes felinas. Al medio entreabrir la puerta de la habitación veo un gang bang en el que Ximena y Adelita están de pie rozando sus lenguas y son el vagón central (el centro de atracción) de un pequeño tren humano en donde hombres y mujeres se hacen detrás de cada una formando una postal muy simbólica de lo que se puede llegar a hacer en un encuentro de estos. Una imágen que se me quedó grabada en la cabeza mientras me dirigía a cambiarme al camerino, la verdad quería encontrarme de nuevo con Marión - la gatita aquella del principio que se tomaba fotos en el cuarto-  y fusionar ambas imágenes como el retrato imborrable de esta velada. Ya no estaba posando ella para la cámara, la verdad nunca más la volví a ver y me preguntaba si por casualidad ella no fue la que me propinó un pequeño rasguño en la espalda en alguna de las distintas faenas . Al menos me quedó una pequeña cicatriz de guerra (apenas precisa para la temática del encuentro) que por algunos días me recordará cada vez que la vea frente al espejo que estuve conviviendo desenfrenadamente con dulces minínas y agrestes tigresas.     

 
Cronica Parejas Gang Bang II - Junio 17
Cronicas

 Mi media naranja y veinte más.

Por: Pornomotor

Cuando me crucé en el ascensor del motel con Carlos y Maria Paula en realidad no me importaba si eran novios, esposos, recién casados, amantes, tinieblos o cualquier otra posibilidad. Para mi podían ser bien una pareja típica de esas que viene a "motelear" en horas de la tarde o en verdad una de esas que quería abrir su imaginación participando en un "gang bang". Lo que pensaba era como ellos veian a un tipo solitario en el asensor de un motel, que miraba hacía el piso como queriendo evitar como sea esos segundos incómodos en los que los tres compartimos dicho espacio. Ahí estabamos al rato ya despachados en el tercer piso en donde se realizaría el encuentro erótico. Simulo entonces atender una llamada por mi celular y dejo que la parejita avance hacía el lobby principal no vaya y sea se asusten por no ver a otras parejas también. Llego cinco minutos después, Carlos y Maria Paula hablan con los organizadores y yo que ya conozco el protocolo reclamo el ropero, me cambio en la habitación adaptada como camerino y salgo con mi toalla y el par de sandalias, ya son un poco más de las seis de la tarde y la fiesta está prendida detrás del telón. Las parejas que hay en el recinto de las fantasias son pocas, cuento cuatro apenas, el resto son tipos solos que departen con las mujeres invitadas, en la cama hay una parejita que ya se entrega a los placeres carnales, los demás observan. El cuarto oscuro esta solo, los asistentes prefieren por el momento tomarse unos tragos y  conocerse entre sí, las luces se bajan un poco y el animador se complace en presentar a las nuevas chicas que han llegado a la habitación, una de ellas es Naty, una pelinegra  de rasgos salvajes y labios sensuales que entra uniformada de sexy policía y empieza a contonearse ante todos, lanza su gorrita al público e inicia el primer show de la noche.

Las parejas han comenzado a llegar una tras otra y ahí están Carlos y Maria Paula, como predestinados a ser el duo de la noche. "¿Oye a tí no te había visto afuera?, se me lanza a preguntar María Paula
- "Si", le respondo. "Es que estaba esperando a ver si se me pegaba una amiguita al plan pero no importa, en estas fiestas eso es lo de menos" termino por aclararle. Era la primera vez que venían a un encuentro de este tipo, todo pasaba por "abrir la mente", "experimentar nuevas cosas" y "salir de la rutina", frases comunes pero ciertas a las que no hay que buscarle mucha ciencia para explicar su sentido, estas reuniones "swinger" son para dejarse llevar por la piel y la espontaneidad, sobre todo para relajarse y disfrutar. Por eso Carlos participó activamente: con su novia y con las todas las chicas que le dieran "papaya". Maria Paula es más de observar y solo se integraba para hacer trios con Carlos y otra mujer, yo los vi así por lo menos unas cuatro veces, Carlos le hacia el amor de todas las formas y ella le lamía los senos a otra mujer o la besaba en la boca, esa escena fue frecuente. Pero siempre volvian a reunirse entre ellos, bien sea para tomar algo, para conversar o simplemente para mirar a los demás.

Parejas disparejas 

 ¿Quién se estará comiendo a mi mujer? parece decir un hombre que se levanta impaciente del sofá después de gozar con un par de niñas que ahora se han dedicado a jueguetear entre ellas, acaba su trago y se encamina al cuarto oscuro. El cuarto oscuro se ha empezado a llenar de amantes delirantes, de parejas timidas que primero miran la acción y después se unen al frenesí. El hombre este que parecía buscar a la mujer se solaza mirando el "gang-bang" y busca un campito entre los ardientes cuerpos que pecan en el catre doble. Me recuesto contra la pared y al instante entra un señor barrigón con su señora más bien flaca, ella disimuladamente se me va acercando y va metiendo su mano por debajo de mi toalla, esa situación se volvió a repetir otra vez cuando yo estaba con Milena, una rubia que conocí en el jacuzzi, que vino sola al encuentro y que prefirió estar conmigo en un lugar "más privado". Dejé que la señora flaca me "estimulara" un poco pero me fui a una esquina con Milena, terminamos tirando arrinconaditos para así quitarle sus temores de que de pronto el barrigón se nos fuera encima de los dos con la señora y nos aplastara. Tomamos una ducha en el baño de la habitación y nos fuimos cuando otra pareja llegó para lo mismo, en el pasillo el gordo y la flaca nos saludaron, el tipo más bien serio, la mujer risueña y dicharachera pero siempre ambos gozandose la rumba así sea cada uno por su lado. Ese era un caso distinto al de otra pareja que una hora después de haber llegado a la fiesta ya estaba discutiendo. La mujer le alegaba al tipo porque este se estaba pasando de cariñoso con una niña en particular. Un reclamo curioso y fuera de lugar si nos atenemos al tipo de encuentro al que asistíamos, pero que te invita a reflexionar que cada pareja es un mundo aparte. Que nadie venga con el cuento de que se es infiel "más o menos", uno es infiel o no lo es. Eso es como decir que uno es más o menos virgen. Las parejas que llegan a estos encuentros saben muy bien a lo que van, por lo general participan de manera ilimitada con quien quieran, como quieran y en el lugar que quieran, pero hay excepciones como las que discuten por vainas de celos o las que solo vienen a mirar o a compartir solamente entre ellas.   

Y parejas revueltas

La noche llega a su tramo final. Un gringo calvo, alto y de barba candado llega al salón de fantasías en compañia de Valeria, una extrovertida muchacha de piel canela que con los tragos y el calor del ambiente ahora quiere parecer "bilingue", al tipo lo había visto en acción en las otras zonas del hotel pero es aquí en este escenario en donde destapa sus actitudes de actor porno. El gringo es posudo , a su compañera la somete en toda clase de posiciones sexuales, en todas gesticula y hace ademanes como las que se muestran en cualquier film de esta especialidad. No sé si esta pareja vino junta o no, la verdad es que poco interesa si los hombres y mujeres que fornican en este momento son novios o recién se conocen , todo eso es relativo, lo que importa es que la fiesta no puede estar mejor y que el concepto de "parejas gang-bang" se impone. Los shows contínuos llegan a su término y es aquí donde un par de chicas se lanza a improvisar un número final, por eso ponen cojines en el piso como haciendo un colchón, se quitan las tangas y los brasieres que las cubren y realizan un memorable show lesbian que aplauden todos. Alfredo, un viejo cliente, las llama aparte y se las lleva a ambas para el cuarto oscuro, mientras la acompañante con la que llegó Alfredo se va para donde esta el gringo con Valeria para tratar de armar el trío, el cuarteto o lo que se venga.  El animador motiva a los asistentes e invita a realizar todo tipo de fantasías en el último cuarto de hora que le queda a la fiesta, entonces me atrapa en el pasillo Julieta, una perturbadora jovencita de pelo azabache, bien blanca y de ojos vivaces que parece tener pilas recargadas porque siempre está en acción y con la cual cierro con broche de oro bajo la mirada de Carlos y Maria Paula y otras parejas que queman los últimos cartuchos del desfogue. En el salón principal hay una dama ya vestida que está recostada en una cama con la mirada perdida, sale de última cuando ya todos se han ido como queriendo evitar socializar o ser abordada por algún "gallinazo" que se le mandara a cortejarla. En el living lo que menos veo son parejas, las que vinieron juntas se fueron juntas y  quedan los "solos y solas" que rotaron amantes a placer durante la noche y ahora fuman,beben, conversan, intercambian números telefónicos y hasta hacen planes para futuros encuentros, etc. Carlos y Maria Paula por ejemplo se me escabulleron en cuestión de segundos, el gordo y la flaca también, en el pasillo que conduce al camerino me despido de un tipo prendidísimo que whisky en mano y ante la ausencia ya de chicas me dice a grito herido:  "bueno si no hay más con mi mujer me acuesto".  Y se fue contento para su casa a encontrarse con su "media naranja", un término coloquial que en este templo de la lujuria no existe porque aquí más bien las naranjas se mezclan por docenas y en el mismo costal.

 
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